Inolvidable Hilario Cuadros

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Los Trovadores de Cuyo
Inolvidable Hilario Cuadros


Texto de la contratapa del disco.

Realmente inolvidable es el nombre de aquel artista que enriqueció el acervo folklórico argentino durante hace casi cuatro décadas, como inolvidable es, también, el de su conjunto pletórico de autenticidad. Hilario Cuadros y Los Trovadores de Cuyo constituyeron una conjunción afortunada, un rubro exitoso que recorrió todos los medios de la difusión en una trayectoria de triunfo en triunfo. Hilario Cuadros y Los Trovadores de Cuyo significan la supervivencia de un hombre y su obra.
Al comenzar los años veinte, surgía desde la Cañadita Alegre -ese rincón pintoresco y sentimental de la ciudad de Mendoza- un nuevo cantor y músico del terruño cuyano. Las serenatas y las reuniones fiesteras perfilaron netamente al joven cultor de la legítima tradición de tonadas y cuecas, melodías ésas que en el heroico pasado de los Andes están consustanciadas con las propias gestas patrióticas de la nacionalidad. Las dotes del jovencito Hilario trascendieron, desde el aliento de camaradas y allegados, al entusiasmo del gran público. Ya ha recibido Hilario Cuadros el espaldarazo de salones de Mendoza y San Juan, cantando con su hermano Juan Guillermo, cuando en 1927 forma un dúo profesional con Domingo Morales, y los primeros firmes halagos les están indicando el camino de Buenos Aires. Un periodista sanjuanino los saludó con esta frase: “¡Bienvenidos, trovadores de Cuyo!”, y nace así el nombre del futuro conjunto famoso, que completado con otros intérpretes, se presenta en Buenos Aires en 1928.
Desde los escenarios del desaparecido cine Florida y del teatro Casino reciben los primeros aplausos de la gran capital, y de inmediato difunde sus cantos y melodías la incipiente radiofonía. Sin embargo, no fue fácil el triunfo, pero sí muy valioso para recordarlo, porque Los Trovadores de Cuyo quedaron inscriptos en aquel reducido puñado de artistas populares que efectuaron la primera promoción fructífera del folklore argentino. Como el propio Cuadros lo dijera en oportunidad, quisieron traer “un mensaje del hombre, de los trabajos, de las uvas, de la alegría de las cosechas, de todo lo que forma el vivo paisaje de la tierra cuyana”. Para cumplir cabalmente esa misión de cantar, escribir, componer y divulgar las canciones de su región, Hilario las buscó en su esencia palpitante, recorriendo incansablemente su provincia, desde Guanacache al Nihuil y desde el Cristo Redentor al Desaguadero. Y así pudo revelar a su patria, a América y al mundo el exacto sentido telúrico de sus pagos cordilleranos.
Una vez traspuestos los tiempos iniciales de lucha y rigor, Hilario Cuadros y sus Trovadores de Cuyo escalaron los más altos puestos del cancionero criollo, y se convirtieron en genuina expresión lírica autóctona de esa maravillosa latitud argentina donde el néctar del buen vino paga diariamente el beso del buen sol…
Para que así fuera -y esto queda dicho con un orgullo que mal podríamos disimular-, contribuyó el disco ODEON con un fervor ya acostumbrado en este sello, que a través de todas los épocas sigue estando al servicio de la mejor expansión del arte popular nativo. Refirmándolo, el disco de Los Trovadores de Cuyo que hoy entregamos al público -en una flamante y perfecta reconstrucción técnica- reúne catorce inolvidables creaciones del conjunto. Tan inolvidables como su director, el inspirado Hilario Cuadros, nacido el 23 de diciembre de 1902 en Guaymallén, y muerto en Buenos Aires el 8 de diciembre de 1956.

*Muchas gracias a quien envió el texto (E:R:)




*Aporte de Currilipi en audio y de
Alberto Orozco en las tapas.



Comments (2)

bueno gracias, se ve que nadie aprecia este aporte!

no se a que te referis en el APORTE!!! si no se puede bajar lo e intentado más de 20 días y no pasa nada...Espero que soluciones este problema, ya que soy un fanatico de Hilario Cuadros.

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